Esta actividad podemos realizarla dentro de nuestra clase, el buzón de las palabras bonitas será un lugar donde los niños podrán enviar a sus compañeros de clase mensajes positivos por aquellas acciones que hayan sucedido en clase.
A pesar de las circunstancias adversas, esta actividad tiene como objetivo trabajar la insistencia, la perseverancia y las cualidades positivas que tenemos. La finalidad es que los alumnos piensen en cualidades positivas de sus compañeros y de ellos mismos.
Reparto de estrellas. Los niños se sientan en el suelo, en círculo. El maestro dice algo positivo de cada uno al tiempo que le entrega una estrella de papel o pegatina. A lo largo de la sesión, cada niño debe decir algo positivo de los compañeros que tiene a ambos lados mientras les entrega una estrella. “Lo fundamental es pensar en lo que decimos a los demás, lo que nos dicen y lo que sentimos”, plantea la psicóloga Sara Tarrés.
Carteles con autoconceptos. El profesor coloca en distintas partes de la clase carteles con cualidades académicas, sociales o físicas. “Soy simpático”, “Juego muy bien al fútbol”, “Soy listo”. Los carteles son como los de algunas publicidades, con pequeñas pestañas con el teléfono del anunciante en su parte inferior. Los niños corren hacia el cartel que creen que los define mejor, arrancan una de sus pestañas y la pegan en un dibujo de ellos mismos que previamente han realizado.
La silla caliente. Un alumno se sienta en una silla y el resto va pasando por delante diciéndole qué le gusta de él o ella, o qué le hace sentir bien. “Vemos cómo algunos se ruborizan o se sienten incómodos; no están acostumbrados a que les digan cosas positivas”, constatan desde el equipo de Afectiva.
Uno de los trabajos del taller de desarrollo emocional de Afectiva.
Juego de las estatuas. Sirve para trabajar las emociones. Mientras suena la música, los niños bailan; cuando para, cada uno debe quedarse quieto, reflejando una emoción en su rostro, y sus compañeros han de adivinar de qué emoción se trata.
Reconocido con el Premio Goya 2014 al Mejor Cortometraje de Animación, el guionista y director Pedro Solísrefleja en este cortometraje no sólo el valor de la amistad sino también otros igual de fundamentales cuando entre dos personas se establece este vínculo como (por ejemplo) la generosidad o la ternura. http://www.cuerdasshort.com/
La pequeña Lily es la protagonista de esta historia que arranca en Navidad. Lily hace un muñeco de nieve que se convierte en su mejor amigo y con el que pasa muy buenos momentos; eso sí, cuando el frío desaparece y llegan temperaturas más cálidas lo guarda en el frigorífico para que se conserve. El tiempo pasa y Lily se hace mayor hasta olvidarse de su amigo. Pero un pequeño episodio hace que vuelva a acordarse de él y regrese en su búsqueda.